01Puntos clave
- Ambas semillas son excelentes fuentes de fibra y de ALA, el omega-3 vegetal.
- El lino aporta más lignanos y ALA; la chía más calcio y fibra soluble gelificante.
- El lino debe molerse para asimilarse; la chía se consume entera.
02Fibra y digestión
La chía forma un gel que prolonga la saciedad; el lino combina fibra soluble e insoluble y favorece el tránsito. Introdúzcalas de forma progresiva y con suficiente agua.
03Omega-3
Ambas aportan ALA, que el organismo convierte en EPA y DHA con un rendimiento bajo. Complementan la dieta, pero no sustituyen al pescado azul.
04Entera o molida
El lino entero atraviesa el tubo digestivo sin digerirse: muélalo justo antes de usarlo y guárdelo en frío. La chía se asimila entera.
05Usos cotidianos
Pudin de chía, porridge de avena con lino molido, huevo vegetal (una cucharada de semillas molidas y tres de agua), panes, batidos y ensaladas.
06Precauciones
Consulte a un profesional si toma anticoagulantes, terapia hormonal o padece trastornos digestivos importantes.
07Conclusión
No hay ganador absoluto: alternar ambas semillas es la opción más equilibrada. Artículo informativo, no sustituye el consejo médico.